ZONA A
30 de septiembre de 2026
Atenas puso el pecho y se quedó con un partidazo ante el Amarillo
Foto: Mateo Ordoqui
Por la fecha 20 del básquet doméstico, Atenas recibió a Unión Vecinal en el Dante Demo. Con el boleto a los Playoffs ya en el bolsillo, ambos saltaron al parqué dispuestos a medir fuerzas y afilar sus armas para lo que viene. El local llevó el timón durante buena parte de la noche; tras el descanso, el trámite se emparejó y el cierre se convirtió en una pulseada de nervios. Allí, el Rojo inclinó la balanza y abrochó una victoria trabajada por 68 a 63. Juan Blas Pagella volvió a vestirse de faro con 36 puntos, 9 rebotes y una asistencia, mientras que los 29 tantos de Fidel Álvarez no alcanzaron para torcer la historia.
En el amanecer del encuentro, Álvarez encendió la primera luz para la visita, pero Schroeder y Pagella respondieron en la pintura para clavar un parcial de 5-2. El Amarillo empardó el tablero en ocho y el juego tomó ritmo de correcaminos, sin dueño ni respiro. Entonces Pagella sacó la escoba desde el perímetro, limpió la red y estiró la brecha a seis (14-8). Unión Vecinal volvió a ponerse a tiro, aunque Atenas contestó con pólvora de tres puntos y empezó a marcar el compás. La visita buscó reencontrarse con el aro, pero el Rojo mostró los dientes, arremetió con furia y cerró mejor el primer cuarto 26 a 18 a su favor.
El segundo capítulo arrancó con las revoluciones altas, aunque el aro se hizo pequeño y la pelota coqueteó más de la cuenta con el hierro. Recién después de dos minutos, el anfitrión quebró el hechizo. Unión acortó distancias y empujó a Atenas contra las cuerdas, obligándolo a ajustar las tuercas en defensa. En ese pasaje apareció Pagella: con una planilla perfecta de 5/5 en triples, le dio oxígeno al Rojo y sostuvo una ventaja que se fue achicando con el correr del reloj. La visita alternó ráfagas y desconexiones, pero nunca soltó la cuerda. Atenas resistió el último asedio y se marchó al descanso con una mínima luz de 38 a 36.
Tras el receso, los pupilos de Raúl Ruscitti regresaron con otra energía. Álvarez castigó desde los 6,75 y puso al Amarillo por delante por la mínima (39-38). El Griego recuperó el mando del tanteador, aunque los forasteros rondaban la pintura como lobos al acecho. Las imprecisiones se repartieron de ambos lados, hasta que el anfitrión encontró una grieta, atacó los espacios y logró despegarse por tres (44-41). Unión no bajó los brazos: aceleró por los costados, se adueñó de la pelota y, como en la fábula de la tortuga, avanzó con paciencia hasta quedarse con el entuerto por 46 a 44.
El último chico se jugó con el acelerador a fondo. El Rojo metió primera, recuperó el control y pasó al frente por cinco (51-46) en un duelo para corazones fuertes. Unión Vecinal quiso cambiar el desenlace, pero Atenas levantó una muralla en la pintura y cerró los caminos hacia su canasto. Cada pelota dividida fue la última nuez del invierno y el local protegió a la princesa naranja como un tesoro. A poco del cierre, la visita insistió por los costados, recortó la diferencia y volvió a acorralar al anfitrión. Pero Atenas puso el pecho, soportó la embestida y, cuando la chicharra dictó sentencia, celebró una victoria de carácter por 68 a 63.
Síntesis:
Atenas (68): Schroeder 10; Pagella 36; Devece 5; Aman 10 y Qüin (F.I.); Mac´Allister 4; López 3 y Morales.
DT: Fernando Rivero.
Unión Vecinal (63): Makcimovich 8; García 7; Alvarez 29; Szelagowski y Moreira (F.I.); Flores 3; J. García 11; Gorostegui 5 y Orquin.
DT: Raúl Rusciti.
Parciales: 26-18; 38-36 (12-18); 44-46 (6-10); 68-63 (24-17).
Árbitros: Fabricio Vito – Maximiliano Caceres.
Estadio: Dante Demo, Atenas.