LIGA ARGENTINA
26 de octubre de 2026
El Lobo mordió en el cierre y apagó a Centenario
Foto: Prensa Centenario
El Lobo salió a la ruta y volvió con el triunfo entre los dientes. Por una nueva fecha de la Liga Argentina, Gimnasia visitó a Centenario de Venado Tuerto y se quedó con una victoria que exigió paciencia antes del zarpazo. Los dos sostuvieron una pulseada sólida, pareja y dinámica, pero la visita ajustó el cerrojo defensivo en el último cuarto y encontró el quiebre para imponerse 73 a 58. Raúl Pelorosso condujo la manada con 20 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias. En el anfitrión, los 13 tantos de Cristian Zenclussen no alcanzaron para torcer la historia.
En el amanecer de encuentro Conde abrió el tablero con un doble y Zenclussen contestó con un misil desde el exterior para adelantar al local. Gimnasia puso a circular la naranja y con una bomba desde los 6,75, tomó seis de luz (9-3). El Lobo encontró terreno para desplegar su juego ante un Centenario al que le costó entrar en ritmo. Sin embargo, el dueño de casa empezó a facturar en la pintura y recortó la diferencia sobre el cierre. La visita sostuvo el mando y se guardó el primer cuarto por 20 a 16.
El segundo capítulo arrancó sin bajar las revoluciones. Centenario golpeó primero y empardó en 20, mientras Gimnasia se enredaba entre el desorden y las pérdidas. Al Lobo se le cruzaron las patas, hasta que Conde volvió a encontrar el aro y le devolvió el rumbo. El anfitrión insistió con movilidad hacia la pintura, aunque la llave para otra igualdad llegó desde afuera, Araujo clavó un triple y dejó el tablero igualado en 29. Gimnasia respondió moviendo la bola del eje hacia los costados, encontró respuestas y se fue al vestuario 32 a 29 arriba.
Tras el descanso, Centenario salió dispuesto a defender su guarida. Igualó en 32 y aprovechó las pérdidas de Gimnasia para pasar al frente por cinco (37-32). El local tomó las riendas de la ofensiva, marcó el ritmo y obligó al Lobo a perseguir el partido. Pero la visita no perdió el rastro: reaccionó sobre el final, encontró eficacia en la pintura y recuperó terreno hasta volver al mando. A puro trabajo cerca del aro, Gimnasia cerró el tercer cuarto 50 a 49 arriba y dejó la definición servida para el último entuerto.
En el último chico llegó la mordida. Gimnasia arrancó el último tramo a pura velocidad, Pelorosso hizo daño en la pintura y Sanz castigó desde tercera dimensión para abrir una brecha de ocho (57-49). El Lobo ajustó la defensa y llevó la diferencia al doble dígito ante un Centenario que empezó a quedarse sin respuestas. Cuando el anfitrión intentó recuperar terreno, la visita sostuvo la pulseada y volvió a sacar diez (66-56). Con el correr de las posesiones, al dueño de casa se le fue apagando la posibilidad de dar vuelta el tablero. Gimnasia conservó la ventaja y coronó una noche trabajada, de menor a mayor, con el 73 a 58 final. La moraleja quedó sobre el parque en un partido parejo, la última mordida puede pesar más que todos los aullidos.
Síntesis:
Centenario (58): Ruiz 4; Celador 10; Tryon 10; Aristu 7 y Zenclussen 13 (F.I.); Araujo 6; Rizzotti 4 y Lozicki 4.
DT: Víctor Daitch.
Gimnasia (73): Cueva 8; Cimperman 5; Pelorosso20; Conde 17 y Castellani 10 (F.I.); Disalvo 5; Boffelli 5 y Sanz 3.
DT: Fernando Calvi.
Parciales: 16-20; 29-32 (13-12); 49-50 (20-118); 58-73 (9-23).
Árbitros: Danilo Molina – Matias Sotelo.
Estadio: Mateo Migliore, Centenario.