ZONA A
8 de septiembre de 2026
Náutico ajustó las velas y navegó hacia un triunfo contundente frente al Griego
Foto: Alejandra Aubert
En una noche de alto voltaje, donde cada pelota se jugó como si fuera la última posesión, Náutico encontró el quiebre después del descanso largo, le bajó la persiana defensiva a Atenas y terminó cacheteando al Griego por 80 a 54 en el Enrique Pérez, por la fecha 17 del torneo local. Ignacio Davenia, con 22 puntos y 6 rebotes, se calzó el traje de figura y fue el faro ofensivo del Sabalero; del otro lado, los 17 tantos de Eugenio Devece no alcanzaron para torcer una historia que se escapó de las manos.
El amanecer del encuentro tuvo a Atenas con la mira calibrada y el tablero encendido. Mallaina movió el tablero dos lugares y Qüin siguió lastimando tanto cerca del aro como desde el exterior para clavar un parcial de 7-0 que obligó al Sabalero a remar desde temprano. Náutico no encontró fluidez, chocó contra la defensa visitante y debió juntar porotos con paciencia para no perderle pisada al trámite. El Griego movió a la princesa naranja de lado a lado, encontró espacios y llegó a sacar nueve de luz (17-8). Sin embargo, cuando pareció tener el partido en el bolsillo del chaleco, levantó un poco el pie del acelerador y el local aprovechó la licencia para arrimarse. Atenas fue superior en el primer chico y se lo llevó 23 a 19, aunque Náutico ya empezaba a mostrar señales de vida.
En el segundo capítulo la temperatura no bajó ni un grado. Los dos se pusieron el overol, defendieron cada metro de la cancha y transformaron el juego en una pulseada posesión por posesión. Iglesias castigó desde los 6,75 y dejó al anfitrión a tiro (23-22), encendiendo a un Sabalero que empezó a encontrar caminos hacia el canasto. El Rojo buscó grietas, atacó sin pedir permiso y logró salir de la meseta, pero Náutico respondió desde el fondo, emparejó las acciones en 29 y metió el partido nuevamente en una moneda al aire. El cierre fue áspero, con dientes apretados y margen mínimo: Atenas aguantó el envión y se fue al descanso largo arriba 37 a 36.
La charla de vestuario le cambió la cara al dueño de casa. Los dirigidos por Rivero salieron al tercer cuarto con otra energía, más intensos atrás y más claros adelante. Con el cuchillo entre los dientes, el anfitrión abrió la cancha, encontró bombas de Casetti y Caviglia, y pasó al frente por tres (44-41). Ese golpe fue una piedra en el zapato para Atenas, que empezó a perder el libreto, se quedó sin respuestas ofensivas y sufrió cada retroceso. Náutico olió sangre, ajustó la defensa y corrió la cancha con decisión. Devece intentó apagar el incendio con un triple desde los 6,75 y Aman sumó en la pintura para achicar la brecha, pero el envión ya era Sabalero. El local dominó el entuerto, marcó el ritmo y lo cerró 64 a 50 arriba.
El último chico fue todo del Sabalero. Náutico tomó el timón, manejó los tiempos con oficio y se movió como pez en el agua ante un Atenas que no encontró brújula ni reacción. El Rojo padeció cada avance rival y la desventaja trepó a 21 (71-50), una diferencia que terminó de romper el partido. Con la bola bien repartida, paciencia para elegir los tiros y firmeza para cerrar su cristal, el local siguió estirando la distancia hasta clavar el 75-50 y dejar la historia prácticamente sentenciada. Atenas se apagó en los últimos 20 minutos, no logró reencontrarse con su juego y lo pagó caro en el tanteador. Náutico revirtió el arranque, cambió el rumbo a tiempo y navegó hacia una victoria contundente por 80 a 54.
Síntesis:
Náutico (80): Polo 10; Casetti 5; Iglesias 5; Caviglia 17 y Sanchez 7 (F.I); Vallejos3; Davenia 22; Gauna 11; Jara y Aguirre.
DT: Valentin Altavista.
Atenas (54): Qüin 9; Schroeder 9; Devece 17; Aman 7 y Mallaina 2 (F.I.); Mac´Allister 5; Erra 4; López 1; Martirena y Ucci.
DT: Fernado Rivero.
Parciales: 19-23; 36-37 (17-14); 64-50 (28-13); 80-54 (16-4).
Árbitros: Sebastián Ramines – Franco D´Aloisio.
Estadio: Enrique Pérez, Náutico.